Estadio San Carlos de Apoquindo
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| Estadio San Carlos de Apoquindo, el gran sueño Cruzado |
El 16 de abril de 1987 la Municipalidad de Las Condes otorgó finalmente el permiso oficial para que el Club Deportivo Universidad Católica iniciará la construcción de uno de los anhelos más importantes de todo hincha de fútbol: La construcción de un Estadio propio y a diferencia de otros clubes, sin ayuda del Estado, sólo con aportes privados.
El presidente de aquel entonces, Alfonso Swett junto a la comisión de Infraestructura compuesta por Juan Eduardo Errázuriz, Teodoro Yametti, Fernando Bolumburu, el gerente General del Club Samuel Vine y Eugenio Duque, comenzarían entonces a poner todos sus esfuerzos para llevar este trabajo adelante.
Con un costo de 1.000 millones de pesos (500 millones de terreno y 500 para construcción), la edificación del estadio se inició el 15 de septiembre de 1987.
Para cubrir los costos, las autoridades del Club buscaron a las mejores empresas como aliadas e iniciaron una fuerte campaña publicitaria denominada “Construyamos juntos el Estadio de la UC”.
Y el llamado de la época decía lo siguiente: “La familia cruzada quiere presenciar el mejor fútbol, en el mejor Estadio. Por eso estamos construyendo un lugar para que usted se sienta en casa. En casa de Campeones. Participe de este gran proyecto de iniciativa privada, comprando bonos que equivalen a cemento y acero, y que comprometa su espíritu cruzado. Su aporte es fundamental para el éxito de esta iniciativa. Participe Ahora”.
A medida que fueron pasando los meses, el apoyo del público y las empresas privadas fue en ascenso. En los terrenos de San Carlos de a poco comenzó a evidenciarse la mega construcción.
Para ello, fue necesario hacer excavaciones y rellenos compactados de alrededor de 85.000 m3 de tierra en el sector Estadio y estacionamientos, y de alrededor de 40.000 m3 en las calles de acceso.
En material de construcción se colocaron alrededor de 3.900 m3 de hormigón, lo que equivale a 28.000 bolsas de cemento y 5.000 m3 de áridos, más 430.000 kilos de fierro de construcción.
LA GRAN FIESTA DEL 4 DE SEPTIEMBRE DE 1988
Tal como se había propuesto por las autoridades cruzadas, el plazo de construcción de 1 año se había cumplido. El 4 de septiembre de 1988 sería la gran fiesta a cargo del ex Director de Canal 13 y del fútbol cruzado, Gonzalo Beltrán.
Hasta el nuevo Estadio de la UC llegaron las autoridades de esa época de las diferentes esferas de nuestra sociedad. Entre ellas, el Rector de la PUC de aquel entonces, Juan de Dios Correa; el Ministro de Vivienda Miguel Ángel Poduje; el Ministro de Economía Brigadier General Manuel Concha y por supuesto todo el directorio del Club, encabezado por su Presidente Alfonso Swett.
Más de 2.800 deportistas en la cancha, 28 mil globos, 400 palomas y un despliegue técnico y escenográfico dieron vida a una fiesta que quedó por siempre en los anales de esta institución.
De plato de fondo de esta inauguración llegaría uno de los duelos más esperados. La Católica de Ignacio Prieto enfrentaba al poderoso cuadro de River Plate de César Luis Menotti.
La UC salió a al cancha con Marco Cornéz en portería; Rubén Espinoza, Hugo Monardes, Eduardo Vilches y Alex Martínez en defensa, Patricio Mardones, Mario Lepe y Juvenal Olmos en el mediocampo; Osvaldo hurtado, Raimundo tupper y Luka Tudor en delantera.
River por su parte traía una constelación de estrellas y saltó a la cancha con Comisso en portería, una línea de cuatro con Basualdo, Borelli, Pasarela y Enrique; Reinoso, Corti, Talarico y Borghi en el mediocampo; y en la delantera, Centurión y Zamora.
El encuentro fue bastante parejo. Desde el primer minuto los trasandinos comenzaron a presionar a la UC en campo propio, sin embargo, los dirigidos por el Nacho Prieto, supieron establecer su condición de local y comenzaron a emparejar las acciones.
La UC tuvo varias oportunidades de abrir el marcador y River no se quedaba atrás. Fue un duelo de ida y vuelta, que tuvo en los 80 minutos de partido el quiebre con una anotación del volante Claudio Borghi.
Hurtado pierde una pelota en el mediocampo, y el contragolpe lo capitaliza Borghi quien ingresa al área cruzada y ante la salida de Marco Cornez, define de gran manera para decretar el definitivo 1 a 0 a favor de los banda sangre.
Pese al resultado el público retorno a sus casas con la alegría de haber visto un espectáculo único, con dos grandes del fútbol sudamericano y en un estadio propio, el de la UC, el nuevo Estadio San Carlos de Apoquindo.
ALEGRÍAS Y TRIUNFOS
Si bien el Estadio de San Carlos se inauguró el 4 de septiembre de 1988, la primera gran alegría se dio cuando la UC ganó la Copa Interamericana en 1994, el primer y único título internacional conseguido por La Católica en su historia.
Enfrentando al Saprissa, los cruzados que habían perdido en Centroamérica (3 – 1), golearon en San Carlos 5 a 1 a los costarricenses (alargue incluido) con anotaciones de Andrés Romero, Alberto Acosta, Juvenal Olmos, Miguel Ardiman, y Rodrigo Barrera.
Ocho años después, los cruzados pudieron celebrar el primer campeonato en San Carlos. Fue el 30 de junio del 2002, cuando de la mano de Juvenal Olmos los cruzados alcanzaban su octava estrella al golear por un claro 4 a 0 a Rangers de Talca en la final del Torneo de Apertura de aquel año.
La fiesta fue total. Con un estadio absolutamente repleto (las entradas se habían vendido con varios días de anticipación), los cruzados se impusieron con anotaciones de Arturo Norambuena en dos oportunidades, de Daniel Pérez y Milovan Mirosevic, logrando así, dar la primera vuelta olímpica en el Estadio San Carlos de Apoquindo…
Realidades y recuerdos que sin duda han marcado un hito sumamente importante en la historia este Club. La construcción del estadio San Carlos de Apoquindo marcó con letras doradas un episodio inolvidable en esta institución.
